Los aguacates son frutos deliciosos y nutritivos pero de cultivo delicado, por lo que no todo el mundo sabe cómo cultivarlos correctamente. Si bien su cultivo requiere ciertos cuidados, no es imposible tener su propio árbol en casa y cultivar aguacates para que produzca abundantes frutos. Por ello, a continuación, explicaremos cómo debe realizarse su siembra y cultivo.
La siembra de la planta de aguacate en casa
La preparación de la semilla

Lo primero que debe hacer para cultivar aguacates es tomar un aguacate o palta que esté . Lo mejor es usar uno que sea fruto de un árbol de la zona. Otra opción es comprar una semilla certificada para su zona. De esta manera, se asegurará de que la semilla realmente germinará en la tierra de su jardín.
Después, la palta que escoja para obtener la semilla debe ser un fruto que esté bien maduro. Cortamos la pulpa y, con mucho cuidado de no dañar o lastimar la semilla, la extraemos. Al retirarla, nos daremos cuenta de que tiene una forma ovalada, es decir, con un lado en punta y otro lado chato.
Identifique cada uno de sus lados, es decir, el chato y la punta, pues, al colocarlo en agua, se debe colocar la parte chata hacia abajo y la punta hacia arriba. Clave unos cuatro palillos mondadientes a un centímetro de la punta, pues esto nos ayudará a sujetar la semilla y mantenerla en la posición adecuada para ponerla en agua.
Coloque la semilla con cuidado en un vaso de agua. El agua del vaso debe cubrir aproximadamente la mitad de la semilla, y la estructura con los palillos ayudará a que la semilla no se hunda en el agua mientras germina. Tampoco debe dejar que el agua se pudra, por lo que la debe cambiar cada dos días.
Para cultivar aguacates, debes tener en cuenta que es necesario colocar el vaso cerca de una ventana donde reciba luz solar y alejada del frío. Después de dos meses será el tiempo de pasarla a una maceta.
Pasar la semilla a la maceta
Es recomendable que antes de pasar la semilla a la tierra, se coloque primero en una maceta y se espere allí hasta que la planta se establezca. También se recomienda que la maceta sea pequeña de unos dos litros. Más adelante, se decidirá si se trasplanta a una más grande o directamente al suelo.
La ventaja de las macetas pequeñas es que permiten un mejor control del nivel de humedad. Otro aspecto importante es que, para asegurarse que la planta cuenta con los nutrientes adecuados, se utilice una mezcla específica para macetas, es decir, una tierra preparada con humus de lombriz, compost y tierra.
Otro asunto vital es asegurarse que la maceta contenga uno o varios pequeños agujeros en la base para permitir que el agua salga. Esto se debe a que el aguacate no se desarrolla bien en suelos encharcados.
Al pasar la semilla a la maceta, debe enterrarla hasta la zona donde comienzan las raíces. Coloque la planta sujetándola mientras añade la tierra poco a poco y presiona suavemente alrededor de las raíces. El hueso o la semilla nunca debe quedar completamente enterrado; solo debe cubrirse aproximadamente la mitad, dejando la otra mitad al descubierto.
Finalmente, asiente la tierra de la maceta con suaves golpecitos. Luego, saque los palillos y riegue ligeramente la planta.
Ramificar la planta
Al cabo de un mes, será necesario que pode la planta de la maceta para favorecer su ramificación. Aquí tendrá dos opciones: podar solo la punta, es decir, la parte superior de la planta, para favorecer la ramificación o poder también los brotes incipientes o las hojas nuevas.
Otra opción, es que si nota que el tallo de la planta está demasiado largo, puede simplemente realizar un corte diagonal en la zona más próxima al último brote. Al cabo de un mes y medio, podrá observar las diferentes ramas que comenzarán a surgir.
Recomendaciones finales
Lo mejor para la planta es que no la coloque en un lugar donde reciba luz del directa, sino indirecta. Otra recomendación es que la planta sea plantada en primavera y se mantenga en la maceta hasta finales de verano. Una vez trascurrido este periodo, puede trasplantarla a una maceta más grande.
