El aguacate y el mango son dos frutas muy utilizadas tanto en recetas dulces como saladas. Sin embargo, en determinadas elaboraciones podemos necesitar un alimento que aporte una textura, sabor o características nutricionales similares.
A continuación, repasamos diferentes alternativas al mango y al aguacate, indicando qué alimentos pueden utilizarse como sustitutos y en qué preparaciones pueden funcionar mejor.
Frutas similares al mango
El mango es una fruta tropical caracterizada por su sabor dulce, aroma afrutado y textura jugosa. Dependiendo de la receta, existen otras frutas que pueden utilizarse como alternativa cuando se busca aportar dulzor, jugosidad o una textura similar.
Melocotón:
El melocotón puede utilizarse como alternativa al mango en determinadas recetas gracias a su textura jugosa, sabor dulce y aroma afrutado.
Puede incorporarse tanto en preparaciones frías como a recetas cocinadas, por ejemplo, ensaladas de frutas, batidos, mermeladas y postres.
Aunque su sabor no es idéntico al del mango, puede ser una opción interesante cuando se busca una fruta dulce y jugosa.
Nectarina:
La nectarina comparte con el mango algunas características, como su sabor dulce y su capacidad para aportar jugosidad a diferentes preparaciones. Su pulpa es algo más firme, por lo que puede utilizarse en ensaladas, batidos, postres y recetas de repostería.
También puede incorporarse a macedonias y otras preparaciones elaboradas con diferentes frutas.
Papaya:
La papaya es una fruta tropical que puede utilizarse como alternativa al mango en determinadas recetas. Su pulpa es suave, jugosa y dulce, por lo que puede incorporarse a macedonias, batidos, ensaladas de frutas y otras preparaciones.
Aunque su sabor es diferente al del mango, ambas frutas pueden utilizarse en recetas en las que se busca una textura suave y un perfil tropical.
Albaricoque:
El albaricoque puede sustituirse al mango especialmente en zumos, purés, mermeladas y postres. Su pulpa y su sabor dulce y afrutado permiten incorporarlo a diferentes elaboraciones.
También puede utilizarse en recetas de repostería en las que se busca aportar un toque dulce y afrutado.
Melón cantalupo:
El melón cantalupo puede utilizarse como alternativa al mango en ensaladas de frutas, batidos y otras preparaciones frías.
Su sabor y textura son diferentes a los del mango, pero puede aportar dulzor y jugosidad, especialmente en recetas en las que la fruta se consume en crudo.
Plátano:
Aunque el plátano y el mango tienen sabores diferentes, el plátano puede utilizarse como sustituto en determinadas preparaciones gracias a su textura cremosa y su dulzor.
Es especialmente interesante en batidos, postres y otras recetas en las que se busca aportar cremosidad.
¿Qué frutas pueden sustituir al mango?
Existen diferentes frutas que puede utilizarse como alternativa al mango, dependiendo del tipo de receta y del resultado que se quiera conseguir.
La papaya, el melocotón y la nectarina pueden utilizarse en ensaladas de frutas, postres y otras preparaciones. El plátano puede ser especialmente interesante en batidos y recetas en las que se busca una textura cremosa.
Para ensaladas y postres también pueden utilizarse melocotón, nectarina, albaricoque o melón cantalupo. La elección dependerá de si se busca principalmente dulzor, jugosidad, cremosidad o un sabor afrutado.
Alimentos similares al aguacate
El aguacate destaca por su textura cremosa y por su contenido en grasas, por lo que no existe un sustituto que reproduzca exactamente todas sus características.
Sin embargo, determinados alimentos pueden utilizarse como alternativa dependiendo de la recte. Algunos pueden aportar una textura cremosa, mientras que otros pueden utilizarse para incorporar grasas insaturadas, fibra o proteínas vegetales.
Nueces:
Las nueces no tienen la misma textura que el aguacate, pero pueden ser utilizarse en determinadas preparaciones para aportar grasas insaturadas, fibra, vitamina E y minerales.
Son una opción interesante para ensaladas, desayunos y diferentes preparaciones en las que se quieran incorporar frutos secos.
Castañas:
Las castañas pueden utilizarse como alternativa al aguacate en algunas elaboraciones, especialmente cuando se busca conseguir una textura cremosa después de cocinarlas.
Su composición es diferente a la del aguacate, ya que aportan principalmente hidratos de carbono, además de fibra y minerales. Pueden utilizarse enteras en purés o en forma de harina para preparar diferentes recetas.
Aceitunas:
Las aceitunas pueden ser una alternativa al aguacate en algunas recetas saladas, especialmente por su contenido en grasas monoinsaturadas.
Pueden consumirse enteras, incorporarse a ensaladas o triturarse para preparar elaboraciones como la olivada. Su sabor es mucho más intenso y salado que el del aguacate, por lo que no son sustitutos directo en todas las recetas.
Legumbres o frijoles rojos:
Las legumbres, como los garbanzos, las lentejas y las alubias, pueden utilizarse como alternativa al aguacate en algunas preparaciones cuando se busca aportar fibra y proteínas vegetales.
Los garbanzos, por ejemplo, son la base del hummus, una preparación cremosa que puede utilizarse en tostadas, ensaladas y otros paltos.
Semillas de lino:
Las semillas de lino aportan fibra y ácidos grasos omega-3 de origen vegetal. Pueden incorporarse a yogures, ensaladas, panes, batidos y otras recetas.
No tienen la misma textura ni se utilizan de la misma manera que el aguacate, pero pueden ser una opción para incorporar determinados nutrientes a la alimentación.
¿Qué alimentos pueden sustituir al aguacate?
El aguacate puede sustituirse por diferentes alimentos dependiendo de la preparación. Por ejemplo, el hummus puede utilizarse en tostadas y algunas salsas, mientras que las aceitunas y los frutos secos pueden incorporarse a ensaladas.
En cremas y preparaciones untables también pueden utilizarse garbanzos, castañas o cremas de frutos secos, aunque ninguno de estos alimentos tiene exactamente el mismo sabor, textura y composición que el aguacate.
Por ello, la mejor alternativa dependerá del tipo de receta y de la característica que queramos mantener: cremosidad, sabor, textura o determinados nutrientes.
