Los mangos y aguacates son frutas tropicales muy apreciadas y cultivadas en diferentes regiones del mundo. Sin embargo, su cultivo requiere condiciones adecuadas de clima, suelo, agua y cuidados para que las plantas puedan desarrollarse correctamente. A continuación, te explicamos cómo plantar un mango y un aguacate paso a paso, desde la preparación de la semilla hasta los principales cuidados durante las primeras etapas de crecimiento.
Como plantar un aguacate

Para que el cultivo de un aguacate se desarrolle correctamente, es importante contar con unas condiciones climáticas adecuadas. En Europa, el cultivo del aguacate se concentra especialmente en las zonas del sur, donde las temperaturas y las condiciones ambientales pueden ser más favorables para su desarrollo.
Además del clima, factores como el tipo de suelo, el drenaje y la disponibilidad de agua son importantes para el crecimiento de la planta. Si quieres cultivar un aguacate a partir de una semilla en casa, puedes comenzar su germinación en agua y posteriormente trasladarlo a una maceta.
Cómo germinar una semilla de aguacate
Lo primero que debes hacer es extraer con cuidado la semilla o el hueso del aguacate, retirando la pulpa sin dañarla. Después, lávala suavemente para eliminar los restos de fruto.
Busca un frasco o vaso de boca ancha y coloca cuatro palillos alrededor de la semilla, formando aproximadamente una cruz. Los palillos deben quedar bien sujetos, pero no es necesario introducirlos demasiado.
Coloca la semilla sobre el recipiente con la parte más plana hacia abajo y la parte puntiaguda hacia arriba. Añade agua hasta que aproximadamente la mitad inferior de la semilla quede en contacto con ella.
Sitúa el recipiente en un lugar con buena iluminación y una temperatura adecuada, protegido de corrientes de aire y temperaturas demasiado bajas. Renueva el agua con frecuencia para mantenerla limpia.
El tiempo necesario para que una semilla de aguacate germine puede variar. Cuando observes raíces desarrolladas, un tallo y hojas, podrás valorar su traslado a una maceta.
Plantar el aguacate en una maceta
Cuando la semilla haya desarrollado raíces y un brote suficientemente desarrollado, prepara una maceta con un sustrato adecuado y con buen drenaje. Es importante que el recipiente tenga agujeros en la base para facilitar la salida del exceso de agua.
Haz un pequeño hueco en el sustrato y coloca la semilla con las raíces orientadas hacia abajo. Deja aproximadamente la mitad superior del hueso al descubierto y cubre las raíces con tierra.
Presiona suavemente el sustrato alrededor de la planta para mantenerla estable y realiza un riego ligero, evitando que la tierra quede enganchada.
Colocar tutores para el crecimiento del aguacate
Si el tallo es joven o necesita apoyo, puedes colocar tutores que ayuden a mantener la planta recta durante sus primeras etapas de crecimiento. Sujeta el tallo con cuidado y evita apretar demasiado para no dañarlo.
Trasplantar el aguacate al suelo
A medida que la planta crezca y desarrolle un sistema radicular más fuerte, podrás valorar su trasplante a una maceta de mayor tamaño o al suelo, siempre que las condiciones de cultivo sean adecuadas.
Antes de realizar el trasplante, es importante comprobar que el lugar elegido dispone de espacio suficiente, un suelo con buen drenaje y unas condiciones apropiadas para el desarrollo del aguacate
Como plantar un mango

El mango es una fruta tropical cuyo cultivo requiere temperaturas cálidas, buena iluminación y unas condiciones adecuadas de suelo y drenaje. Si quieres comenzar a cultivar un mango a partir de una semilla, puedes iniciar el proceso en casa y posteriormente trasladar la planta a una maceta o al suelo cuando haya alcanzado un desarrollo suficiente.
Cómo obtener una semilla de mango
Para comenzar, extrae la semilla del mango y retira cuidadosamente los restos de pulpa. Después, deja secar la parte exterior durante un tiempo para facilitar la apertura de la cubierta dura que protege la semilla.
Cómo germinar una semilla de mango
Con cuidado, abre la cubierta exterior de la semilla y extrae la parte interna. Colócala en un recipiente con agua, procurando que la parte inferior quede en contacto con el agua. Mantén el recipiente en un lugar cálido y bien iluminado y cambia el agua periódicamente.
El tiempo necesario para que la semilla germine puede variar. Cuando comiencen a desarrollarse las raíces y el tallo, podrás preparar su traslado a una maceta.
Plantar el mango en una maceta
Cuando la semilla haya germinado y la planta presente un desarrollo suficiente, prepara una maceta con agujeros de drenaje y utiliza un sustrato adecuado para favorecer el crecimiento de las raíces.
Haz un pequeño agujero y coloca la semilla con las raíces hacia abajo, dejando parte de la semilla al descubierto. Añade tierra alrededor sin compactarla en exceso y riega ligeramente, evitando que el sustrato quede encharcado.
Cuidados del mango después de plantarlo
Una vez plantado, coloca el mango en un espacio cálido y con abundante luz. Controla el riego y procura que el exceso de agua pueda salir correctamente por los agujeros de drenaje de la maceta.
A medida que la planta crezca, será necesario valorar su trasplante a una maceta de mayor tamaño o directamente al suelo, especialmente si las condiciones de cultivo son adecuadas y la planta continúa desarrollándose.
